Como
cada año, desde 1997, la Revista LatinSpots organiza
el festival El Ojo de Iberoamérica, en el que
reúne los trabajos más destacados del
ámbito de la publicidad y las figuras más
prestigiosas. Durante 3 días, profesionales y
estudiantes de toda América y algunos osados
españoles disfrutan las conferencias de los especialistas
y de la creatividad de los que vivimos de este lado
del mundo.
En el primer día de actividad,
los directores de la agencia “Santo Buenos Aires”,
Maximiliano Anselmo y Sebastián Wilhelm, dieron
comienzo al Festival con su conferencia “Cuatro
charlas al precio de una”. Durante 3 horas plasmaron
en vivo uno de los proyectos que los ocupa actualmente:
“Mocasines blancos”. Éste es el símbolo
que eligieron para homenajear a aquellos creativos que
los han marcado, aquellos que dejan huella en el mundo
de la publicidad, no solo argentina sino del mundo.
Tal es el caso del primer invitado, Pablo del Campo,
aquel que “se hizo conocido” (para aquellos
que no estamos tan metidos en el día a día
de la publicidad) en mayo de este año por ser
el creador de la Batalla de las Superficies. Por si
usted no se ubica: de un lado Roger Federer parado sobre
pasto, del otro lado Rafa Nadal parado sobre polvo de
ladrillo. Cada uno juega en su superficie favorita.
Resultado: un espectáculo que vieron 200 millones
de personas, frente a los 180 millones que vieron la
final de Wimbledon.
Del Campo es, además, el creador
de aquella inolvidable campaña de Tubby que protagonizó
Diego Capusotto. Luego de la recordada pieza donde “el
Tubby y la Tubby” se iban de la mano por la ciudad
soleada, la marca comenzó a irse a pique, según
relató el propio Del Campo. La jugada era a todo
o nada. Y el histriónico Capusotto fue el eje
de una campaña con un mensaje claro: si no comprabas
el producto, iban a seguir insistiendo con esa suerte
de “freak come Tubby” que encarnaba el entonces
actor de “Cha Cha Cha”.
El segundo invitado fue Joaquín
Molla, que junto con su hermano José llevan adelante
la agencia “La Comunidad”. Joaquín
ha diseñado campañas para MTV y Renault,
entre otras, y según Maxi Anselmo, su agencia
“volvió a la publicidad argentina más
cool”.
El tercero en subir al escenario fue
Damián Kepel, socio de “Kepel & Mata”,
que expresó una filosofía de laburo que
podría ubicarlo como el “Coco Basile de
la publicidad”. “Me gusta laburar distendido.
Si la gente disfruta lo que hace, sale un mejor laburo.
Trato de desdramatizar la publicidad”, dijo Kepel.
Además, destacó que si bien en última
instancia él es quien debe estar convencido del
producto final que sale de su agencia, insiste entre
su gente con que trabajen convencidos de sus ideas y
no pensando en “congraciarse con el jefe”.
El último invitado fue Leandro
Raposo, director creativo con vasta trayectoria en J.
Walter Thompson. Raposo es responsable del spot de campaña
de la recientemente electa Cristina Kirchner, aquel
que narraba el nacimiento y crecimiento de la nena “Dolores
Argentina”. Opiniones aparte, Raposo dejó
algunos conceptos interesantes. En referencia al trabajo
de construcción de marca, y tomando como ejemplo
la botellita de agua que tenía enfrente, aseguró
que “quien pone un poquito de humanidad a este
cacho de plástico, es el que gana”.
Fue una mañana intensa, que significó
apenas el comienzo de 3 jornadas con lo mejor de la
publicidad latinoamericana. Del 19 al 21 de noviembre
en el Milton.
Por último, un mensaje
destacado por Sebastián Wilhelm, citando a uno
de los grandes de la publicidad argentina, Fernando
Vega Olmos: “Una patada en el culo, es un paso
adelante”. Interesantes conceptos tienen los publicitarios,
¿no?...
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Maximiliano Anselmo, Sebastián
Wilhelm y Leandro Raposo
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