TICs
y PRIVACIDAD
Google convocó a una reunión para explicar cómo maneja los datos de tráfico que almacena, por qué lo hace y cuáles son los beneficios para los usuarios
Buenos Aires, 13 de agosto de
2008.- “Nosotros creíamos
que a la gente le encanta ver los links por los que
navegó, pero esto no ocurre”. Así
de gráfico fue Alberto Arébalos, Director Global Communications & Public
Affairs Latin America de Google, para justificar
esta convocatoria en la que se explicó cómo
es el manejo que hace la empresa de los datos personales
y la información de tráfico que almacena.
Arébalos explicó
que los usuarios registrados en Google,
aquellos que posean una cuenta, gozan del beneficio
de contar con lo que denominan Historial Web.
Cada vez que un usuario ingresa su “user”
y su contraseña y utiliza los diferentes servicios,
hay datos de su navegación que se van almacenando
en los servidores de Google. El objetivo
es mejorar la experiencia del usuario, haciendo más
eficientes las búsquedas, ofreciéndole
avisos publicitarios relacionados con los intereses
que previamente ha mostrado a través de su navegación,
o detectando preferencias de idioma y demás configuraciones
a través de las cookies.
Otro ejemplo concreto del uso de la información
almacenada tiene que ver con las direcciones IP (una
serie de números que identifican una PC en la
red). Se resaltó la importancia que tiene la
identificación y almacenamiento de las IP para
quienes anuncian sus productos o servicios a través
de Google y pagan por cada click recibido.
Ante intentos de fraude en perjuicio del anunciante
mediante la generación masiva de clicks, Google no cobrará por aquellos que se hayan hecho desde
una misma dirección IP.
• ¿Y qué
provecho saca el usuario?
Volvamos un momento al Historial
Web. Cualquier usuario con cuenta en Google puede ingresar en “Mi cuenta”
(o My Account) y de ahí acceder
a su Historial Web. Allí podrá
encontrar detalle día por día de los sitios
que navegó, realizar búsquedas en el texto
de las páginas web que ha visitado e incluso
revisar sus búsquedas previas según se
trate de imágenes, videos, texto, noticias y
demás categorías.
Esto puede parecer tan beneficioso como
abrumador. A esta altura cualquier usuario puede preguntarse:
“¿y si yo no quiero que toda esa info
quede almacenada?” Pues bien, para que no
cunda el pánico, Google permite
la administración absoluta de estos datos, es
decir: el usuario puede borrar uno, algunos, o todos
los links que han sido registrados en su Historial
Web (ante un eventual examen de conciencia
tras el cual el usuario piense “¿¡cómo
puede ser que me haya pasado tantas horas buscando la
palabra ‘celular’!?”, podrá
eliminar todos los links relacionados con esa búsqueda).
Incluso, hay una opción que es “Pausa”,
mediante la que se le indica a Google que hasta nuevo aviso, el usuario no desea almacenar
sus búsquedas.
Hay mucha información disponible
para despejar dudas sobre cuáles son los datos
que Google almacena, de qué
manera lo hace, con qué fines y cómo un
usuario puede beneficiarse de ello, y la pueden encontrar
en las “Políticas de Privacidad”
y “Políticas de Uso” de
los servicios. Sin embargo, estas son cuestiones que
el usuario suele desconocer. Al respecto, Arébalos se sinceró: “El problema es
que estas cosas quizás no las hemos comunicado
bien hasta ahora”. Éste ha sido un
gran primer paso, del que sin duda los usuarios sacarán
provecho.